Sant Jordi: Una tradición con un millón de magníficas historias.

Hola!

Como todas las leyendas y tradiciones que nos han llegado por transmisión oral, y aunque hay mucho publicado, y porque siempre hay quien quiere usar cualquier tema para “arrimar el ascua a su sardina”, con el origen de la Fiesta de Sant jordi y el origen del mismo San Jorge, existen una multitud de variantes.

Retablo de Sant Jordi, Museo Nacional de Arte de Cataluña

Lo bonito, es que todas coinciden en una historia de amor, de vínculo común y de apoyarse los unos en los otros como forma de superación y  victoria ante los múltiples desafíos que la historia cotidiana ha planteado y plantea. Porque Sant Jordi representa al pueblo en unas épocas, al enamorado en otras, al cristiano en otras, a los militares en otras, a los burgueses en otras…

Tumba de San Jorge. Lod (Israel).

Casi todas coinciden que se refiere a Jorge de Capadocia que vivió entre el 275 o 280 de nuestra era y el 23 de Abril de 303. Hijo de Geroncio, oficial del ejército romano, que se traslada a la localidad de Lydda (actual Lod, en Israel, donde está su tumba) ciudad natal de Policromia, su madre, a la muerte de su padre.

Allí es educado en la fe cristiana y se alista en el ejercito a su mayoría de edad. Gracias a su gran carisma, antes de los 30 años ya es tribuno, y poco después es destinado a Nicomedia con el cargo de guardaespaldas del emperador Diocleciano.

En el 303, este emperador, lanza un edicto, vigente hasta 311 con el emperador Galerio, de persecución a los cristianos y recibe órdenes de participar. Pero Jorge de Capadocia se confiesa cristiano y se niega a apostatar de su Fe, con lo que es detenido, torturado y decapitado en las murallas de Nicomedia. Su cuerpo fue enviado a  Lydda (Lod) para ser enterrado en la ciudad de nacimiento de su madre, y donde se crió. Se tienen noticias de peregrinaciones a su tumba muy tempranas, de la época del emperador Constantino (febrero de 272, +mayo de 337), y es declarado santo por el Papa Gelasio I en 494.

Retablo de Sant jordi; Banyeres de Mariola (Valencia)

En el siglo IX aparece una popular historia, coincidente con el conocimiento de un montón de mitos a lo largo de todo el mundo: El mito griego de Perseo salvando a la princesa etíope Andrómeda de las garras de la gorgona (dragona) Medusa, cortándole la cabeza. O, el mito del dios Sabacio, padre celestial de los frigios, conocido como Sabazius por los romanos, que se representa como un personaje a caballo arrollando a una serpiente. Hasta el mismísimo Japón tiene a su dios del trueno Susano-oh rescatando a la doncella Kushinada frente al dragón Yamata-no-Orochi.

La historia que aparece en el siglo IX habla de un caballero (que representa al creyente) subido en un caballo blanco (la Iglesia) que vence al dragón (el paganismo, la idolatría o Satanás). Esta historia, enlaza justo detrás con que Sant Jordi sería una manifestación en la tierra de San Miguel Arcángel, jefe de los ejércitos celestiales, que ayudó en 1096 al rey Sancho Ramírez de Aragón en su asedio a la ciudad de Alcoraz (Huesca). Aunque es ayudado por tropas provenientes de Zaragoza, se dice en las crónicas que consiguieron matar al rey de la ciudad, conquistarla y llegar hasta vencer en Huesca (ya con Pedro I de Aragón) gracias a la ayuda del santo. Esto explica por qué la tradición de San Jorge es bastante más antigua en Aragón que en Cataluña, donde llegó  más tarde, cuando fue anexionado el Condado de Barcelona a la Corona de Aragón.

A partir de aquí aparecen numerosas leyendas: en el siglo XIII se le aparece a Jaime I el Conquistador en la conquista de Valencia, o el Rey Jaime cuenta que los sarracenos le refirieron a que fueron vencidos porque apareció antes de él un caballero sobre un caballo blanco con armas blancas, y quedaron tan asustados que no opusieron resistencia, durante la conquista de Mallorca. Y el Rey Jaime I dice que era San Jorge ayudándole.

En el siglo XV es ya oficialmente reconocido como patrón de los Reyes de Aragón durante el reinado de Juan II de Aragón y Navarra.

Por aquellos tiempos (y antes) empieza a aparecer la Cruz de San Jorge desde en la bandera de Aragón, hasta la Británica, pasando por la bandera de Barcelona o el emblema oficial de la Generalidad de Cataluña.

 

Pero….   ¿Donde están entonces el dragón, la princesa, la rosa y el libro?

 

Me he encontrado una que se refiere a que en Montblanc (Tarragona) había hace mucho tiempo un feroz dragón que envenenaba el aire y era capaz de matar con su aliento. (O que estaba enmedio del paso hacia una fuente y había que apartarlo para llenar las cántaras de agua del pueblo). Los vecinos de Montblanc, decidieron aplacar a la bestia ofreciéndole una persona al día (en otros casos dos ovejas, pero cuando se acabaron pasaron a personas)para comer. A los pocos días, le tocó a la princesa, (en otros casos, el pueblo, harto de que siempre le tocara a los mismos y no a la realeza o a la nobleza, obligaron a la princesa) y cuando salía de casa a cumplir con su nefasto destino, apareció un caballero, llamado Sant Jordi, en su blanco corcel con su impecable armadura, y con su espada mató al dragón, liberando a la princesa y a los ciudadanos. De la sangre del dragón derramada en la tierra, surgió un rosal con las rosas más rojas y más bellas que se habían visto.

Sant Jordi arrancó una rosa, y se la ofreció a la princesa, con quien se casó. Ella, mucho tiempo después escribió sus memorias, donde explicaba esta historia, y comenzó la costumbre de añadir a la rosa de regalo a la enamorada, el libro que la enamorada regala al enamorado.

“La boda de San Jorge y la princesa Sabra” Dante Gabriel Rossetti

Aún hoy, se representa en MontBlanc la historia de Sant Jordi, o en San Clemente Sasebas, se celebra una procesión hacia la Roca Encantada (donde estaba el manantial y el dragón en medio) y dicen que dentro hay un tesoro que sólo esa noche (23 de Abril) se puede encontrar.

Me refería al principio de que me encanta que sea una historia que ha pasado de un recordatorio de un santo personaje al día de los enamorados, pasando por muchas variantes. En una época, Sant Jordi representaba al cristiano que, apoyado en la Iglesia luchaba y vencía a los infieles, o la tentación de Satanás en otros casos. Pero también ha representado (a finales de la edad media, después de los períodos de hambrunas, peste y persecución) al héroe de las clases populares, necesitadas de un mito al que poderse agarrar, soñando con un pasado glorioso que les ayudase a solventar tan terrible situación. La princesa simbolizaba la nación, el pueblo, que ha sido “secuestrada” por el dragón, enemigo imbatible. El futuro del pueblo aparece secuestrado por el poder dominante, atrapado por un destino casi inevitable. A el dragón se le ha dado también múltiples personalidades (desde Conde-Duque de Olivares, hasta Franco, pasando por el primer Borbón). Y la rosa es el elemento casi inmutable. Es lo surgido de la tierra, simboliza la vida, lo renovado, lo que surge de la sangre arrancada al enemigo imbatible, el limpio futuro lleno de color, alegría, la necesidad de trascender al tiempo, la eternidad….

 

Así que en cualquier caso, te guste mas una versión u otra, a mi me encanta hacer presente que hay futuro, que es bonito y esperanzador, que está sustentado en el amor de los enamorados, lleno de ilusión y vida y entrega y pasión.

Feliz Sant Jordi a todos!

P.D.: Estés o no en “territorio Sant jordi”, quiero decir, sea o no una tradición importante donde vives, no está de más acercarte a por una rosa, y hacer presente lo que sientes, y el valor enorme del futuro junto a la persona que amas. El 23 de Abril! Vamos!

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